El compostaje como forma de aprovechar el digestato

El compostaje como forma de aprovechar el digestato

La fertilidad del suelo es uno de los pilares fundamentales para el éxito de la agricultura. La cantidad y calidad de materia orgánica presente en el suelo es un factor crítico que determina la productividad de los cultivos y la salud general del ecosistema agrícola.

La materia orgánica va a proporcionar los nutrientes esenciales para el crecimiento de las plantas, mejora la estructura del suelo y contribuye a su capacidad de retención de agua, reduciendo la erosión y protegiendo contra la contaminación.

Sin embargo, la explotación de los suelos debida a la agricultura ha dejado una proporción de materia orgánica alarmantemente baja en los mismos, a menudo inferior al 2%.

Esta deficiencia crea la necesidad de buscar fuentes adicionales de materia orgánica para enriquecer los suelos y mantener una agricultura sostenible. El compost obtenido a partir de los digestatos generados tras la digestión anaerobia de los residuos orgánicos, con la que se obtiene el biogás, resulta una solución eficiente y sostenible, en el marco de la economía circular.

 

Diferencias entre el digestato y el compost

Como hemos indicado, el digestato es un subproducto de la digestión anaerobia de la materia orgánica, llevada a cabo en reactores herméticos (digestores).

El producto final de este proceso es una mezcla de materia orgánica sólida y líquida estabilizada, rica en nutrientes minerales fácilmente absorbibles por las plantas.

Por su parte, el compost es el producto que se obtiene mediante el proceso de compostaje. Este proceso implica la fermentación aerobia de los residuos orgánicos, obteniéndose un material homogeneizado, reducido en volumen y desinfectado que sirve para mejorar la estructura del suelo, reducir la erosión y que actúa como reserva de nutrientes.

La distinción principal entre el digestato y el compost radica en su función. El digestato es clasificado como un fertilizante orgánico debido a su alta concentración de nutrientes minerales, lo que lo convierte en un aliado valioso para impulsar el crecimiento de los cultivos. Por su parte, el compost es considerado un mejorador del suelo, ya que aumenta la concentración de materia orgánica y mejora la estructura del suelo.

Además, el compost actúa como banco de nutrientes y puede capturar y almacenar carbono en el suelo. Sin embargo, su contenido de nutrientes es generalmente más bajo en comparación con el digestato.

 

Transformando los digestatos en compost

Los digestatos tienen un alto contenido en impropios (fibras y partículas grandes), materia orgánica, nitrógeno, fósforo y potasio, por lo que su aplicación directa en los suelos queda restringida por la normativa (Real Decreto 999/2017, de 24 de noviembre, por el que se modifica el Real Decreto 506/2013, de 28 de junio, sobre productos fertilizantes). Previamente, deben someterse a un acondicionamiento y tratamiento que implica, como primer paso, la separación de las fracciones líquida y sólida de los digestatos.

La fracción sólida obtenida y concentrada, densa en nutrientes puede ser aprovechada para obtener compost, sometiéndose al proceso de compostaje. 

Este proceso se lleva a cabo mediante la putrefacción aerobia selectiva (se añade material estructural, volteos periódicos y aireación opcional) que permite convertir los nutrientes solubles y los carbonos contenidos en complejos de humus más estables.

 

Requisitos que debe cumplir el compost de digestato

Un aspecto crítico del compostaje de digestatos es la posible presencia de contaminantes.

Este es un aspecto que puede llevar a la prohibición de su uso en países con regulaciones estrictas. En el caso España, esta regulación viene dada por el Real Decreto 999/2017 y, además, se deben seguir medidas sanitarias establecidas en los Reglamentos UE nº 1774/2002 y 208/2006 para prevenir la propagación de patógenos durante el compostaje.

Los contaminantes pueden ser ocultos o visibles. Los ocultos incluyen metales pesados presentes en los residuos orgánicos iniciales, como plomo, cadmio, níquel, cromo, cobre y zinc, que provienen de procesos industriales. También están los contaminantes orgánicos persistentes (COP), como dioxinas y bifenilos policlorados (PCB), que son bioacumulativos y pueden representar un riesgo para la salud humana y animal.

Los contaminantes visibles pueden ser fracciones compostables potenciales, como fragmentos de madera sin descomponer, o no compostables que permanecen hasta el final del proceso sin haberse biodegradado, como los plásticos.

Para obtener un compost de alta calidad, este debe estar libre de al menos el 99,5% de todos los contaminantes visibles y de niveles potencialmente dañinos de contaminantes ocultos.

La calidad del compost se mejora al asegurar la pureza de la materia prima de origen, utilizando biorresiduos de alta calidad y aplicando límites técnicos en el pretratamiento de residuos orgánicos para evitar los contaminantes visibles.

 

Formas de usar el compost de digestato

Una vez certificado que el compost de digestato cumple con los requisitos normativos, sus aplicaciones pueden ser diversas y beneficiosas:

  • Uso agronómico a granel: Los agricultores pueden utilizar el compost de digestato como enmienda orgánica en grandes cantidades. Se realiza un análisis agronómico para determinar la cantidad necesaria para satisfacer las necesidades de nutrientes y materia orgánica del suelo.
  • Uso en floricultura: Para usuarios finales que requieren cantidades más pequeñas, como bolsas de 20 litros. El compost de digestato puede ser tratado con aditivos para aportar valor nutritivo suficiente a las plantas ornamentales.
  • En mercados agrícolas especializados: En regiones con déficit de materia orgánica, como zonas áridas, el compost de digestato puede encontrar un mercado específico para mejorar la calidad del suelo y la productividad agrícola.

 

Además, existen otros mercados para el compost en áreas específicas como la recuperación de suelos, en espacios verdes como parques y jardines públicos, campos de golf y campos deportivos.

El compostaje es una tecnología madura, por lo que aprovecharla para dar salida a los digestatos como productos de valor añadido supone una respuesta rápida para completar la valorización y el ciclo del carbono en la gestión de los residuos orgánicos, según el modelo de economía circular.

Si necesitas saber más sobre la tecnología del compostaje a partir de los digestatos, desde Biogás Industrial podemos informarte. Ponte en contacto con nosotros para resolver todas tus dudas.