La gestión de las deyecciones ganaderas representa un gran desafío para el sector agroganadero, al que debe hacer frente para evitar los problemas medioambientales que pueden causar estos residuos y los costes de su gestión.
La instalación de una planta de biogás que utilice dichos residuos orgánicos para generar el gas renovable ofrece una solución eficiente a estos problemas y aporta una serie de beneficios al sector agroganadero.
Este tipo de tecnología permite minimizar los costes de transporte en gestión de residuos y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, al tiempo que proporciona una fuente de energía renovable para autoconsumo o su comercialización.
Además, los digeridos obtenidos tras el proceso de digestión anaerobia de los residuos, con el que se genera el biogás, pueden aprovecharse como fertilizantes de alto valor añadido, en un claro ejemplo de economía circular.
Ahora bien, este digerido, antes de su uso como fertilizante orgánico, debe ser tratado y cumplir unos requisitos, acorde con lo regulado por el Real Decreto 506/2013, de 28 de junio, sobre productos fertilizantes, que tiene el objeto de fijar unas reglas básicas en materia de productos fertilizantes y procesos necesarios de coordinación con las comunidades autónomas.
El digerido debe someterse a un control que implica la evaluación de sus características, calidad y condiciones de higienización.
Entre las tecnologías que permiten el control y valorización del digerido se encuentra el stripping, que consiste en la recuperación del amonio, generando un fertilizante sostenible apto para su uso en cultivos agrícolas.
Stripping para la recuperación de nutrientes
La tecnología del stripping permite recuperar el nitrógeno contenido en la fracción líquida del digerido mediante la extracción de amonio y el lavado con ácido nítrico, formando nitrato amónico (NH4NO3). El porcentaje de nitrógeno que puede recuperarse se encuentra entre el 50-95%.
Al inicio del proceso, se incorpora óxido de calcio a la fracción líquida del digerido para subir el pH. Esto implica la formación de fosfato de calcio, otro compuesto que también puede recuperarse mediante precipitación y sedimentación, reduciendo su contenido en el fertilizante final por debajo de los límites requeridos.
El fosfato de calcio recuperado puede ser añadido luego al compostaje de la fracción sólida del digerido para mejorar la calidad del compost resultante.
Por lo tanto, la tecnología del stripping permite recuperar nutrientes como el nitrógeno y fósforo, al tiempo que controlar sus niveles en los fertilizantes obtenidos de la valorización del digerido y poder usarlos en suelos agrícolas.
Además, esta tecnología también supone la recuperación de agua de los efluentes del digerido, libre de nitratos y monóxido de carbono que será apta para su reutilización.
Beneficios derivados de la valorización del digerido
El tratamiento del digerido y su valorización mediante tecnologías como el stripping permiten reducir el volumen del mismo y recuperar valiosos nutrientes como el N y el P.
Esto supone un menor coste en el traslado del digerido y una menor necesidad de espacio para su almacenamiento, incrementando la sostenibilidad económica de la planta de biogás.
Además, con la obtención de fertilizantes orgánicos de calidad, se reduce también el gasto asociado a la fabricación y uso de fertilizantes sintéticos, así como su uso en terrenos agrícolas.
La valorización del digerido como enmiendas orgánicas contribuirá a la recuperación de suelos y, a largo plazo, a incrementar su capacidad para la captura de carbono.
Aprovechar el digerido como producto de valor añadido implica cerrar el ciclo de los nutrientes y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la generación de residuos orgánicos, al tiempo que mejora la eficiencia energética y económica de las plantas de biogás.
Esto es de especial interés en las plantas de biogás para autoconsumo, donde la integración de los procesos de valorización del digerido permite aumentar el rendimiento de la gestión de sus residuos orgánicos, transformándolos en energía renovable para autoconsumo y productos de valor añadido.
La gestión de purines y estiércol deja de ser un gasto para las granjas y se convierte en un recurso más que mejora la sostenibilidad de la explotación y su impacto sobre el medio ambiente.
Retos normativos y tecnológicos en la valorización del digerido
Para poder llevar a cabo una valorización óptima del digerido y poder obtener el máximo beneficio aún hay algunos retos que superar.
Para ello es necesario disponer de un desarrollo normativo y técnico que permita el aprovechamiento de este recurso y la apertura de nuevas vías de negocio.
La integración y mejora de procesos como la pasteurización en las plantas de biogás, por ejemplo, resultan claves para la valorización de un digestato con las condiciones de higienización y calidad requeridas, así como su rentabilidad.
De ahí, la importancia de proyectos como BIOGÁS PASTEUR, cuyo objetivo es mejorar la eficiencia de este tratamiento del digestato y su rentabilidad.
Este proyecto, desarrollado por Genia Bioenergy en colaboración con Inderen, llevará a cabo la investigación y prueba experimental para el desarrollo de un sistema de pasteurización modular, incorporado en las plantas de biogás, que permita el aprovechamiento del calor para su reutilización en el propio proceso. Lo que supone una mejora de la eficiencia energética de la instalación.
Desde Biogás Industrial podemos asesorarte sobre el tipo de planta de biogás y la tecnología para la valorización de los digeridos que mejor se adapta a tus necesidades. Ponte en contacto con nosotros para resolver todas tus dudas.