Biogás industrial en la agricultura sostenible

Biogás industrial en la agricultura sostenible

Las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes del sector agrícola, ya sea debido a la fermentación entérica y la gestión del estiércol, o por la aplicación de fertilizantes o el desmonte, requieren de soluciones integradas que permitan alcanzar los objetivos fijados por Europa, para lograr ser un continente neutral en carbono en 2050.

Este objetivo de cero emisiones netas no se va a alcanzar solo reduciendo emisiones, sino que será necesario también eliminar el carbono de la atmósfera. Y para esto, se requiere de una perspectiva más amplia, con acciones dirigidas a proteger la biodiversidad de los ecosistemas, reducir la contaminación y mejorar la eficiencia de los recursos.

En estas acciones también se incluyen las prácticas agrícolas que deben adaptarse para desempeñar un papel más activo en la lucha contra el cambio climático, al tiempo que proporcionan alimentos, materiales y bioenergía, de forma sostenible.

Una de estas adaptaciones es la integración del aprovechamiento de los residuos orgánicos generados para la producción de biogás industrial, permitiendo una mejor gestión de los residuos, la reducción de las emisiones y una actividad agrícola más sostenible y circular.

 

Granjas autosostenibles

Los residuos ganaderos y agroindustriales son una de las fuentes para la producción de biogás. Un biogás que puede utilizarse para la generación de electricidad y calor, o como biocombustible (una vez depurado a biometano) para, por ejemplo, ser utilizado en los propios vehículos de las explotaciones agrarias.

Además, la producción de este biogás también genera otro subproducto, los digestatos, que pueden ser aprovechados como fertilizantes orgánicos en la propia explotación o bien comercializarse.

Esta forma de integrar la gestión de los residuos generados con la producción de biogás para autoconsumo permite a las granjas tener una mayor independencia energética y, por tanto, ser granjas autosostenibles.

Esta producción de biogás agroindustrial para autoconsumo requiere de la instalación de una planta de biogás a escala, que se integre en el proceso productivo y permita generar y autoconsumir la energía, aprovechando los propios residuos y cumpliendo con la normativa vigente.

La tecnología más apropiada para ello es la smallbiogas, que permite esta integración en aquellas explotaciones agrícolas y ganaderas que produzcan diariamente 2Tm de residuos orgánicos o más.

 

Biogás y agricultura regenerativa

La agricultura regenerativa tiene como objetivo regenerar, estimular y mantener la fertilidad y biodiversidad de la tierra, llevando a cabo prácticas alternativas, como reducir el uso de fertilizantes sintéticos y pesticidas, reducir la labranza (preparación del suelo por agitación mecánica), proveer de cobertura del suelo a través de cultivos de cobertura, incluidos los cultivos secuenciales, entre otras prácticas.

Estas prácticas permiten aumentar el potencial del suelo para absorber el CO2 atmosférico y almacenarlo, mejora su salud y fertilidad, y facilita el reciclaje de los nutrientes que necesitan las plantas para crecer.

Además, también incrementan la capacidad del suelo para la retención de agua y ayudan a proteger los hábitats naturales.

Si, además, aprovechamos una de estas prácticas, los cultivos secuenciales, para la producción de energía renovable (biogás y biometano), contribuimos aún más a la reducción de las emisiones y la descarbonización de la economía: mientras el cultivo primario sirve para producir alimentos o piensos, el cultivo secundario puede codigerirse con otros residuos agrícolas o agroindustriales para producir biometano y digestato. Este último, pudiendo utilizarse como fertilizante orgánico.

De esta forma, la combinación de la producción de biogás con la agricultura regenerativa generaría un impacto ambiental positivo.

Como ejemplo de los buenos resultados de esta combinación tenemos el modelo Biogasdoneright™, desarrollado en Italia, donde se producen alimentos o piensos en el cultivo primario, mientras que el cultivo secuencial puede codigerirse con otros residuos agrícolas o agroindustriales para producir biometano y digestatos.

Este modelo podría ser agronómicamente viable para al menos el 15% de las tierras cultivables en la Unión Europea, contribuyendo a un uso sostenible, circular y optimizado de materia prima de biomasa, según se especifica en el documento, “El papel del cultivo secuencial y Biogasdoneright ™ en la mejora de la sostenibilidad de los sistemas agrícolas en Europa”.

El modelo se está aplicando ya en más de 600 granjas en Italia y se está reconociendo mundialmente como modelo para la agricultura sostenible y la producción de biogás.

La combinación de la producción de biogás con la agricultura regenerativa supone lograr reducir las emisiones de metano en el sector agrícola, de acuerdo con la Estrategia de metano de la UE, además de apoyar la descarbonización mediante la sustitución de los combustibles fósiles por energías renovables. 

Un claro avance hacia una agricultura sostenible, descarbonizada, capaz de hacer frente a la lucha contra el cambio climático que, además, también supone una oportunidad para la creación de empleo en áreas rurales y hacer frente al reto demográfico.

Desde Biogás Industrial podemos asesorarte sobre la mejor forma de valorizar tus residuos agrícolas y el tipo de planta de biogás para la obtención de bioenergía que mejor se adapte a tus necesidades. Ponte en contacto con nosotros para resolver todas tus dudas.