El metano es un potente gas de efecto invernadero (GEI), solo superado por el dióxido de carbono en su contribución general al cambio climático.
Aproximadamente el 41% de las emisiones mundiales de este gas se deben a fuentes naturales (biogénicas), como los humedales o los incendios forestales, pero el 59% restante tienen un origen antropogénico.
De estas últimas, las principales fuentes en Europa son la agricultura (53%), en particular la relacionada con la producción intensiva, la producción y uso de combustibles fósiles (19%) y los residuos (26%).
Estos datos aparecen mencionados en la Estrategia de la UE sobre el metano para 2020, un documento en el que también se reconoce el papel fundamental que desempeña el biogás en la reducción de las emisiones.
Y tal como señalan desde la Asociación Europea del Biogás (EBA), la industria del biogás y biometano tiene el potencial de reducir las emisiones globales de GEI en un 10-13%, pudiendo alcanzar el ahorro total de emisiones hasta un 240% en comparación con los combustibles fósiles.
¿Cómo contribuye el biogás a la reducción de emisiones?
El biogás es una fuente de energía renovable que se produce a partir de la descomposición anaeróbica (digestión anaerobia) de la materia orgánica, como los residuos agrícolas o los lodos de depuradora.
El biogás obtenido de este proceso contiene principalmente metano y dióxido de carbono, y puede utilizarse para generar electricidad, calor o combustible para el transporte.
Al capturarse el metano que se liberaría a la atmósfera, el biogás contribuye a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y a mejorar la calidad del aire. Y su uso como fuente de energía alternativa a los combustibles fósiles, evita las emisiones que estos últimos producen.
Además, durante el proceso de producción del biogás también se generan los digestatos, cuyo aprovechamiento como fertilizante o enmienda orgánica permite el aporte de carbono orgánico al suelo, favoreciendo su recuperación.
Para entender mejor este potencial del biogás en la reducción de las emisiones GEI, la EBA ha publicado la siguiente infografía que lo explica de forma clara y concisa:
Tal como se señala en la infografía, durante el proceso de producción del biogás pueden llegar a producirse emisiones de metano a la atmósfera debido a pequeñas fugas. Se trata de emisiones marginales que cada vez están más controladas gracias al desarrollo tecnológico y las crecientes medidas de control y seguridad, aumentando el impacto de este sector sobre la reducción de las emisiones GEI.
Avances en la industria del biogás para reducir las emisiones GEI
El libro blanco sobre emisiones de metano procedentes de las plantas de biogás, Design, build, and monitor biogas and biomethane plants to slash methane emissions, publicado por la EBA en colaboración con expertos internacionales en biogás, señala que la industria de este gas renovable está muy avanzada en el desarrollo de estrategias para mitigar las emisiones accidentales que pueden darse en las plantas de biogás.
Este libro blanco tiene como objetivo asesorar a la industria del biogás, a los responsables políticos europeos y a los operadores de las plantas respecto al control y reducción de estas emisiones accidentales. Y los datos que muestra, obtenidos del análisis de mediciones voluntarias y obligatorias, indican que estas emisiones resultan mínimas si se toman las medidas adecuadas.
Además, las plantas de biogás se planifican, construyen y operan de forma específica para evitar estas fugas de metano, estando su estado del arte muy avanzado.
En base a la revisión realizada, el libro blanco proporciona las siguientes estrategias de mitigación de fugas:
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- Medidas técnicas aplicadas al diseño u operativa en la planta de biogás. Estas medidas incluyen la elección técnica en la fase de diseño y el mantenimiento general y preventivo para evitar la pérdida de rendimiento.
- Medidas operativas: buenas prácticas en la gestión y operativa de las plantas de biogás, tales como realizar inspecciones regulares, disponer de un plan de mantenimiento, hacer cálculos del balance de masa para identificar pérdidas y analizar el potencial metano residual del digestato.
- Medidas secundarias de mitigación o de soporte a las medidas primarias (técnicas y operativas). Aquí se incluyen acciones de transferencia de conocimiento (cursos a operadores, workshops, publicaciones, etc.) y la implementación de esquemas voluntarios de autoinspecciones.
A estas estrategias hay que sumarle la importancia de incorporar tecnología punta que mejore la eficiencia, al tiempo que disminuye los costes operativos y de inversión.
El control y la reducción de las emisiones accidentales de metano en las plantas de biogás, además del beneficio ambiental, resulta rentable. Las fugas de biogás suponen pequeñas pérdidas de energía que, finalmente, se traducen en pérdidas económicas que no interesan.
Desde la EBA también se señala que, para reducir aún más estas emisiones, debe reforzarse la investigación y desarrollo tecnológico y, desde las políticas, hacer un reconocimiento e incentivar las medidas de mitigación adoptadas por las distintas plantas de biogás.
La producción de biogás tiene un gran potencial como reductor de las emisiones de GEI. El desarrollo sostenible de este sector, aplicando todas las medidas de control y seguridad, así como los avances tecnológicos, supone una importante contribución a la transición energética y a los objetivos climáticos.
Desde Biogás Industrial podemos asesorarte sobre la mejor forma de valorizar tus residuos orgánicos y el tipo de planta de biogás que mejor se adapte a tus necesidades para que también puedas contribuir a reducir las emisiones GEI. Ponte en contacto con nosotros para resolver todas tus dudas.
