Plantas de biogás para el sector ganadero

Plantas de biogás para el sector ganadero

El sector ganadero en España, con sus casi un millón de explotaciones ganaderas, tanto grandes como medianas y pequeñas (SITRAN, 2022), supone unos de los pilares de la economía española.

Pero esta alta densidad de granjas y número de cabezas de ganado también implica la generación de grandes cantidades de residuos orgánicos: purines (mezcla de excrementos sólidos y líquidos) , estiércol, aguas residuales del lavado de la explotación y restos de alimentos.

Unos residuos orgánicos que deben gestionarse de forma adecuada para evitar riesgos medioambientales y para la salud.

En el caso de los purines, la práctica habitual era su aplicación directa en el campo, como abono, pero la alta concentración de granjas y los problemas de contaminación de suelos, aguas y la emisión de gases de efecto invernadero (GEI), derivados de esta práctica, han llevado a su prohibición.

Ante esta problemática, para poder llevar a cabo una correcta gestión de las deyecciones ganaderas y cumplir con la normativa, se plantea la opción del tratamiento de estos residuos para la obtención de biogás como una solución viable y sostenible para el sector.

La generación de biogás en las explotaciones agropecuarias reduce su impacto ambiental, al tiempo que permite la obtención de energía renovable para autoconsumo o distribución en red.

La implantación del sistema que mejor se adapte a las características de las granjas (sistemas de producción colectivos, codigestión o pequeña escala) va a permitir la gestión integral de los residuos orgánicos por zonas geográficas, con beneficios sociales, económicos y ambientales.

 

Necesidades del sector ganadero para implementar un sistema de biogás

Una de las necesidades del sector ganadero para implementar la producción de biogás es la creación de planes estratégicos promovidos por el propio sector y el apoyo de las administraciones.

La inseguridad jurídica, la falta de claridad y la lentitud de los trámites administrativos resultan un factor crítico y limitante para el desarrollo de esta tecnología.

En este sentido, una de las demandas que se ha realizado en la creación de un marco para el desarrollo de la industria del biogás y sus aplicaciones en el que se agilicen los trámites y se faciliten las iniciativas privadas con visión de futuro. 

La aprobación de la Hoja de Ruta del Biogás supone un paso dado para atender estas necesidades, al incluir entre sus medidas:

    • El impulso a la realización de análisis coste-beneficio para el desarrollo de proyectos de biogás en explotaciones ganaderas.
    • El fomento de la instalación de pequeñas plantas de cogeneración para autoconsumo en explotaciones ganaderas individuales o en régimen de cooperativa.
    • Destinar líneas de ayudas existentes al desarrollo del biogás.

Además de estas medidas, la Hoja de Ruta del Biogás también establece la necesidad de crear un Sistema de Garantías de Origen (GdO) de los gases renovables, que permita certificar el origen renovable del biogás o biometano producido y comercializado.

La reciente aprobación del procedimiento de gestión de este Sistema de GdO de los gases renovables supone un paso clave para el impulso del biogás, tanto para el sector ganadero como para otros sectores.

 

Tipo de planta de biogás adaptadas a la industria ganadera

El tipo de planta de biogás más adecuado para la industria ganadera es la de autoconsumo energético.

El biogás que se obtiene puede destinarse para generar energía térmica o eléctrica, o bien, puede ser purificado (upgrading) para la obtención de biometano. 

Este último puede emplearse como biocombustible para la propia industria y vehículos de empresa, o inyectarse en la red gasista.

Con este tipo de plantas, también se aprovechan los digeridos resultantes tras la digestión anaerobia, como un subproducto de valor añadido para la producción de compost o fertilizantes orgánicos.

Las plantas de autoconsumo pueden instalarse para la gestión de residuos de una sola industria, o bien para gestionar los residuos orgánicos de distintas explotaciones (p.ej. cooperativas).

En este caso, las plantas pueden ser, a su vez, de codigestión, obteniendo el biogás a partir del tratamiento de residuos orgánicos de distinto origen y composición.

Con este proceso de codigestión, se consigue una producción más estable y eficiente de biogás, si se hace una selección adecuada del tipo de residuo y una proporción de mezcla correcta.

Las mezclas que mejores resultados están dando son la combinación de los residuos ganaderos con varios tipos de residuos procedentes de la industria cárnica y mataderos.

Otro tipo de planta que también puede ser adecuada para el sector ganadero es la smallbiogas, o lo que viene a ser la versión a pequeña escala de una planta de biogás de autoconsumo.

La smallbiogas permite la valorización de residuos orgánicos a partir de 2 Tm de residuos al día, y se caracterizan por ser personalizadas y modulares, permitiendo su adaptación a las necesidades propias de cada proyecto. 

 

Beneficios de la producción de biogás para la ganadería

La producción de biogás a partir de la valorización de los propios residuos orgánicos supone una serie de ventajas para la industria ganadera:

    • Llevar a cabo una correcta gestión de los residuos, acorde con la normativa vigente y a un menor coste.
    • Reducción del impacto ambiental al reducir las emisiones de GEI y los malos olores, así como evitar la contaminación del suelo. Esto también trae consigo una mejor aceptación social.
    • Reducción del consumo de combustibles fósiles en la propia instalación por el aprovechamiento del biogás como energía para autoconsumo.
    • Favorece la vertebración del territorio y el desarrollo económico de las zonas rurales.

 

La tecnología del biogás es una tecnología madura, de la que existe suficiente conocimiento y experiencia para dar soporte a su desarrollo, aplicación, mantenimiento y mejora.

Los casos de éxito de plantas de biogás en España han sido resultado de la colaboración entre ganaderos, ingenierías, agricultores y otros actores. Por lo que, este tipo de colaboraciones son las que se debe incentivar.

Un ejemplo reciente de este tipo de colaboraciones sería el proyecto presentado por COVAP, que pretende establecer un sistema de gestión 360˚, en el que, aprovechando la energía del sol, los residuos y subproductos procedentes de las ganaderías de los socios y los procesos de fabricación y la materia orgánica de origen forestal, generará la electricidad y el vapor que necesitan sus cinco plantas industriales.

Esta planta de biogás tendrá la capacidad de gestionar hasta 215.000 toneladas/año de purines y residuos orgánicos de la industria agroalimentaria de la cooperativa para generar hasta 6 millones de m3 de biometano, 25.000 toneladas de enmiendas orgánicas para mejorar los suelos de cultivo y hasta 60.000m3 de agua tratada para los procesos industriales.

Un modelo de proyecto que permitirá a COVAP valorizar sus propios recursos y residuos, reducir en un 80% su dependencia energética, así como la emisión de GEI, y lograr ahorros en el consumo energético.

Un ejemplo de modelo de economía circular para el sector ganadero.