El biometano es un gas renovable con una composición cercana al 95% en metano, que se obtiene tras un proceso de purificación o upgrading del biogás.
Esta purificación del biogás se puede realizar a través de distintas técnicas, como, por ejemplo, la separación a presión, por membranas o la absorción química.
El proceso implica la separación del CO2 y otros compuestos (nitrógeno, sulfuro de hidrógeno, etc) del metano que contiene el biogás, logrando un incremento de la concentración del mismo.
De esta forma, se obtiene un gas de mayor calidad y con características similares al gas natural de origen fósil que puede emplearse para sus mismos usos.
Esto implica que las características del biometano permiten que pueda ser inyectado en la red de gas natural, de la misma forma que se hace con el gas fósil y utilizando la misma infraestructura.
La red gasista es el sistema de suministro de gas que está diseñado para llevar el gas hasta los usuarios y cubrir las necesidades que demanda la sociedad.
Esta red gasista está formada por diferentes elementos que aseguran una distribución y suministro eficiente, constante e inmediata, y a baja presión, haciendo que el sistema sea seguro.
Una infraestructura clave, aprovechable para el biometano, que facilita su incorporación en el mercado de los gases renovables y supone un notable ahorro en inversión.
Esto posiciona al biometano como fuente de energía renovable alternativa de gran interés.
La red básica del gas natural
La red básica de gas natural engloba a las instalaciones encargadas de abastecer al sistema.
Los principales elementos que la componen son:
- Plantas de regasificación y licuefacción: permiten recibir gas natural o biometano de cualquier parte del mundo. El gas natural se transporta como GNL (gas natural licuado) en buques metaneros a 160 grados bajo cero y se descarga en estas plantas. En ella se llevan a cabo una serie de procesos físicos (vaporización) para aumentar la temperatura del gas y pasarlo a estado gaseoso, de forma que se pueda inyectar y transportar por la red de gasoductos del sistema gasista. En estas plantas también se puede llevar a cabo la carga de buques o camiones cisternas con GNL o bio-GNL para su reexportación o utilización como combustible marítimo.
- Almacenamiento: se trata de la infraestructura para guardar las reservas de gas natural. Este almacenamiento se realiza en el subsuelo, aprovechando distintos elementos como son antiguos yacimientos, acuíferos profundos o cavidades generadas por formaciones salinas. Desde estas instalaciones de almacenamiento se realiza la inyección y extracción del gas, así como su secado y odorización para la posterior inyección en la red gasista. El número de almacenamientos subterráneos existentes en el mundo es de 627. De ellos, 81 están en acuíferos salinos profundos, uno de ellos bajo el mismo casco urbano de Berlín.
- Gasoductos de transporte primario de gas a alta presión (> 60 bares): se agrupan en la red troncal y la red de influencia local. La red troncal está constituida por gasoductos de transporte esencial para el funcionamiento del sistema y la seguridad del suministro. En esta red troncal encontramos las conexiones internacionales, las conexiones con yacimientos de gas natural en el interior, con almacenamientos básicos, con plantas de regasificación, con estaciones de compresión y otros elementos auxiliares. La red de influencia local está compuesta por los gasoductos de transporte utilizados para el suministro local.
Redes de transporte secundario y de distribución
Las redes de transporte secundario la conforman los gasoductos de media presión (entre 60 y 16 bares) y las redes de distribución, los gasoductos de baja presión (< 16 bares) y los que parten de la red básica o de transporte secundario y conducen el gas al punto de consumo.
Las plantas-satélite también forman parte de la red de distribución. Estas son instalaciones que regasifican el GNL, que suele llegar en camiones cisternas, y lo inyectan en las redes de distribución que no están conectadas a la red de transporte.
La importancia del Sistema de Garantías de Origen de los gases renovables
Además de la infraestructura que conforma la red gasista, hay otro elemento importante a la hora de proceder a inyectar biometano como gas renovable en la red gasista.
Se trata del Sistema de Garantías de Origen (GdO) de los gases renovables, que permitirá certificar el origen renovable del biometano para poder comercializarlo y consumirlo como tal.
Este Sistema de GdO fue aprobado por el Real Decreto 376/2022, que incorpora al ordenamiento jurídico interno los criterios de sostenibilidad y reducción de emisiones de la normativa comunitaria para la biomasa sólida y el biogás, los biocarburantes y los biolíquidos para transporte, usos eléctricos, calefacción y refrigeración.
La norma contempla la creación de un censo y registro de instalaciones de producción de gases renovables y un Comité de Productores.
Cada GdO emitida corresponderá a un volumen estándar de 1 MWH y serán válidas por un periodo máximo de 12 meses desde la fecha de producción de la unidad de energía correspondiente.
Las GdO deberán especificar la naturaleza del gas, la fuente o materias primas de origen, el proceso y tecnología de producción, datos sobre la planta de producción y del productor, así como datos relativos a la logística de comercialización del gas renovable, distinguiéndose entre gas inyectado en red y gas comercializado fuera de la red gasista.
Este Sistema de GdO cuenta con un gestor técnico como entidad responsable del sistema y encargado de la propuesta de procedimiento de gestión y de presentar los informes de cumplimiento de la actividad de expedición de GdO.
A fecha de hoy, y mientras el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD) no disponga de los medios humanos y materiales para ejercer sus funciones, Enagás es la entidad responsable del sistema.
Con la puesta en marcha de este Sistema de GdO y contando con una infraestructura gasista adecuada, ahora es el momento de dar un empuje a la producción de biometano como gas renovable alternativo para el sistema energético y avanzar hacia la transición energética.
Si estás interesado en la producción de biometano, consulta los principales tipos de planta de biogás para ver cuál se adapta mejor a tus necesidades.